lunes, diciembre 05, 2005

You can't fake soul

Yo adoro la música. Sin embargo, de forma periódica, caigo en largas crisis en las que ningún disco consigue emocionarme, en las que nada me sorprende, ni me llena, ni me seduce. Afortunadamente, siempre acaba sucediendo algo que me hace volver a la vida. Esta vez, ha sido el primer disco de Leela James, 'A change is gonna come'.
Entre cientos de farsantes que creen que el r&b consiste en hacer un determinado tipo de gorgorito o en mover las caderas así o asá, de vez en cuando aparece alguien que le devuelve la dignidad, que es consciente del valor de su tradición y capaz, a su vez, de hacer algo innovador.
En ese sentido, el disco de Leela James es reivindicativo desde la primera canción, 'Music', una declaración de principios en la que deja muy claro de dónde viene (Aretha Franklin, Chaka Khan, Marvin Gaye, Donny Hathaway) y lo que piensa del camino que está siguiendo la música. De todos modos, creo que lo que hace que este disco sea verdaderamente especial es su sinceridad, su pureza, tanto en las letras -escritas por gente como Kanye West, Wyclef Jean o Raphael Saadiq- como en la poderosa voz de Leela James. Hay canciones preciosas, como 'Soul food', 'Mistreating me' o 'Prayer', un homenaje a su madre; y otras, como la versión de 'A change is gonna come' de Sam Cooke que son sencillamente sublimes. Escuchándolas, incluso una blanquita europea como yo puede llegar a entender lo que es el SOUL.

Everybody knows that Marvin's gone
Still I gotta tell you what's going on
'Music'