lunes, enero 23, 2006

21. George Grosz. Los funerales del poeta Oskar Panizza (1917-1918)



"... en estos momentos estoy trabajando en una gran pintura del infierno. Una 'calle de copas', de muertes grotescas y locos, en la que ocurren muchas cosas. El demonio cabalga hacia la izquierda sobre un féretro transversal, a la derecha vomita un joven, derramando sobre el lienzo todas las hermosas ilusiones de la joventud. He dedicado la pintura a Oskar Panizza. Un hervidero de animales humanos endemoniados. Esta época está abocada a la destrucción, de eso estoy plenamente convencido."

"Por la noche, por una calle extraña, desfila una procesión de figuras deshumanizadas, sus caras convertidas en muecas elocuentes por el alcohol, la sífilis, la epidemia. Uno toca la trompeta, otro grita 'hurra'. La muerte cabalga sobre esta multitud, sobre un ataud negro, representada por el símbolo directo de un esqueleto. Mis antepasados, los maestros medievales Brueghel y El Bosco, conocían muy bien esta imagen. Ellos también vivieron el crepúsculo de una época y supieron darle expresión."