domingo, marzo 26, 2006

Black Music Playlist (1). Mahalia Jackson

"Black and proud and beautiful"
Coretta Scott King

El día 28 de agosto de 1963, a las ocho de la mañana, había apenas una cincuentena de personas a los pies de la escalinata del Lincoln Memorial, en Washington. Horas después, eran 250.000, la marcha más multitudinaria de toda la historia de los Estados Unidos. Esos hombres y mujeres, negros, blancos y famosos varios, estaban allí para reclamar sus derechos: en muchos estados, sobre todo en los del sur, seguían vigentes leyes segregacionistas que negaban a los negros el acceso al trabajo, leyes (insisto) que les impedían votar y que les obligaban a vivir en ghettos miserables a las afueras de las ciudades, leyes que les prohibían ocupar los asientos del autobús reservados para los blancos, caminar por sus barrios a partir de una hora determinada y que incluso legitimaban la violencia contra los negros si se atrevían a incumplirlas. Sin embargo, muchos de ellos, distanciándose de las consignas radicales de Malcom X, creían que era posible una vía pacífica para conseguir los mismos derechos que los blancos. Así que aquel día, pese a la rabia acumulada a lo largo de tantos años, simplemente se sentaron allí, sobre la hierba.

Y escucharon a Mahalia.

Mahalia Jackson era por aquel entonces un símbolo para la comunidad negra. Había nacido en uno de los barrios más pobres de Nueva Orleans, llamado Black Pearl, en 1912. Sus padres, los primeros de la familia que habían nacido “libres”, eran un barbero que ejercía también de predicador a tiempo parcial y una lavandera que murió cuando Mahalia tenía cinco años. Creció en casa de unos familiares, escuchando los discos de Bessie Smith y de Ma’ Rainey, las primeras reinas del blues; y puerta con puerta con una iglesia en la que empezó a cantar siendo todavía una niña.

En 1928, con dieciséis años, se trasladó a Chicago. Quería ser enfermera, pero al final acabó en una de las escuelas de Madame C. J. Walker... Y si no fuera porque me alejaría mucho del tema, les explicaría también la vida esta señora, la primera mujer negra que consiguió hacerse millonaria, lanzando una línea de productos de belleza destinada exclusivamente a las mujeres negras. Así de primeras puede parecer un poco frívolo, pero gracias a ella esas mujeres descubrieron por primera vez que sus rasgos no eran motivo de vergüenza, ganaron en autoestima y adquirieron mejores hábitos higiénicos. Además creó un sistema de ventas en red que permitió a muchas de ellas disponer de recursos económicos propios por primera vez en sus vidas y fundó escuelas en las que muchas mujeres, como Mahalia, pudieron aprender un oficio.

Mientras intentaba sacar adelante su salón de belleza, Mahalia comenzó a cantar en el primer grupo de gospel profesional de Chicago y se convirtió en una pequeña estrella en la ciudad. Poco después grabó su primer disco, que fue un fiasco. La discográfica, y también su marido, que veía perfectamente donde estaba realmente el dinero, la presionaron para que grabara un disco de blues. Pero Mahalia había decidido ya que nunca cantaría una canción que no fuera espiritual: "When you sing gospel you have a feeling there is a cure for what's wrong. But when you are through with the blues, you've got nothing to rest on". Y nunca lo hizo, aunque puso en sus canciones toda el alma del blues. Esa idea de la religiosidad está presente en casi toda la música negra, incluso en los que se han dedicado a otros géneros. Pero los cantantes de gospel no sólo ofrecen su voz a Dios, sino que la entienden como un don que han recibido directamente de él, tan sólo un instrumento que pierde su sentido si se usa para algo que no sea transmitir su palabra.

Después de ese rechazo, Mahalia se dedicó a cantar en las iglesias, primero en Chicago y más tarde en todo el país, casi siempre acompañada del pianista Thomas A. Dorsey, uno de los principales precusores del gospel blues. Gracias a sus composiciones, el gospel se fue haciendo cada vez más popular y también más respetado, aunque a muchos sectores de la población negra les desagradaba ese gospel tan emocional, tan vivo, tan cercano a sus raíces. Para muchos, en fin, era demasiado mundano y demasiado vibrante para sonar en una iglesia civilizada y, además, les recordaba a un pasado que querían dejar atrás.

Sin embargo, diez años después, la fama de Mahalia era ya incontestable y de nuevo una discográfica le ofreció grabar un disco. Move on up a little higher vendió, sólo en Estados Unidos, más de un millón de discos. Mahalia se convirtió en “the only Negro whom Negroes have made famous".

En los veinte años que siguieron, Mahalia actuó delante de presidentes, reyes, apareció en el show de Ed Sullivan, creó un programa de radio, hizo giras por Europa (al norte de los Pirineos), Japón, África y la India (sus conciertos, larguísimos, son legendarios), creó fundaciones para niños, se mudó de barrio —lo que en su caso, teniendo en cuenta el peligro que conllevaba, se puede considerar casi un desafío—, puso una tienda de flores, y, sobre todo, se comprometió. Después de su primer encuentro, en el aniversario del histórico gesto de Rosa Parks, en 1956, se involucró totalmente en la lucha por los derechos civiles encabezada por Martín Luther King, y él, a su vez, se enamoró de su voz.

Por eso, aquel día de agosto le pidió que cantara I’ve been ‘bucked and I’ve been scorned, un clásico del gospel que provocó una tremenda catarsis. Cuando la canción terminó, King subió a la tarima y empezó el discurso que tenía preparado. En él hablaba de la difícil situación que les había tocado vivir, de sus reivindicaciones, de sus esperanzas, pero sus palabras no llegaban, era un discurso frío, político, y las 250.000 personas que estaban allí, escuchándole, necesitaban algo más.

Cuando ya estaba a punto de sentarse, cuentan que Mahalia le susurró: “Explícales lo del sueño, háblales del sueño”. Y el reverendo King, se acercó de nuevo al micrófono y les habló: “I have a dream...”

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Aquí les dejo estas dos canciones. No he sido capaz de escoger entre la potencia de Walk in Jerusalem y el estremecedor crescendo de The Upper Room. Tal vez hubiera sido más apropiado escoger alguna de esas canciones en las que lanzaba mensajes alentadores, llenos de promesas de libertad, como We shall overcome, Move up a little higher o How I got over; o alguno más signiticativo, como el que cantó para Martín Luther King en su funeral (y que más tarde cantaría para ella su discípula Aretha Franklin): Precious Lord, take my hand... Pero es con estas dos canciones con las que Mahalia consigue desarmarme completamente; su voz suena con una fuerza y una pureza indescriptibles; cada giro, magistral, perfecto, me desconcierta; me quedo sin respiración, paralizada en sus consonantes; me deslizo por sus hallelujahs; me lleno de vida en cada uno de ellos; y, en fin, me planteo muy seriamente creer, yo también, en Dios.


Black Music Playlist. Track #1

Walk in Jerusalem - Mahalia Jackson

Way up, way up
Way up, way up
High up in Jerusalem
When I die

Go knows I'm gonna
Walk in Jerusalem
Talk in Jerusalem
Sing in Jerusalem
Be in Jerusalem
High up in Jerusalem whe I die

Oh, be in Jerusalem
Sing in Jerusalem
Shout in Jerusalem
Pray in Jerusalem
High up in Jerusalem when I die.

Hmm, when I get down to the river
I'm gonna stick my sword in the sand
For I spy the ol' ship of Zion
Who took a-many to the Promised Land
Way over in Buelah
Where there ain't no dying there
Where the saints shoutin' victory
Oh, they singin', Lord, everywhere
Way over in Buelah
I hear the voice of friends I've known
They been gone on, gone on to Glory
Well, well a long time ago
They been waitin'
They been watchin'
They been waitin' at the beautiful gates
And one day I'm gonna meet them
Oh, I'm gonna sing forever more
Way over in Buelah
I see the Captain beckoned to me
Well, he's callin' all God's chirrun'
Oh, to meet him on the Promised Land.

God knows I'm gonna
Walk in Jerusalem
Talk in Jerusalem
Sing in Jerusalem
Be in Jerusalem
High up, oh, in Jerusalem
When I die, Oh yeah

Well, be in Jerusalem
Sing in Jerusalem
Shout in Jerusalem
Sing in Jerusalem
High up, oh, in Jerusalem
When I die.



Black Music Playlist. Track #2

The Upper Room - Mahalia Jackson

In the upper room with Jesus
Sitting at His blessed feast
Daily does my sin confessing
Begging for His mercy, sweet
Trusting in his grace and power
Seeking there, His love in prayer
It is then I feel the spirit
As I set with him in prayer

Oh, it's in the upper room with Jesus
Oh, it's in the upper room
Talking with my Lord
Yes, and your God
Well, it's in the upper room
Yes, it's in, in the upper room
Well, it's in, in the upper room
Talking with my Lord, yes, and my God
Hallelujah


13 Comments:

  • Fantástico

    By Blogger Balcius, at 26/3/06 13:44  

  • Los dos temas son una maravilla, pero esa intensidad de The Upper Room...
    Ya lo ha dicho Balcius

    By Anonymous mario, at 26/3/06 19:48  

  • Esta tarde de distimia dominical, he topado con su blog. Escuchado su musica y leído sus comentarios. Francamete no he necesitado ni la benzodiacepina ni el alcohol - por el momento - para aliviar el dolor.
    Coño, que merece la pena vivir para encontrarse con gente como usted y el trabajo que hace en su blog.

    Su nuevo seguidor.

    Joaquín Ramírez Garrido

    By Anonymous Anónimo, at 26/3/06 21:16  

  • Aunque no sea gospel, aqui os dejo un enlace de rapidshare, con un disco completo de Robert Johnson, aquel que vendio su alma al diablo en una encrucijada. http://rapidshare.de/files/2527432/rjkotdb.rar.html
    El password para descomprimir el zip es sth.

    By Anonymous Amplifier, at 27/3/06 01:46  

  • Hola Danae,
    Yo todavía no he podido escuchar los dos temas, pero la verdad, la historia está contada con tal emoción que espero impaciente poder hacerlo.

    O no. Igual en lugar de escuchar la música, te releo. Que igual es mejor. O lo mismo.

    Xavie

    By Blogger Xavie, at 27/3/06 09:21  

  • Me pasa lo mismo que a Xavie, y también estoy deseando escuchar la música.

    Oye, vaya halago tan bonito (y merecido), el de tu nuevo lector.

    Besos.

    By Blogger Portorosa, at 27/3/06 09:52  

  • Gracias, Joaquín.

    Me gustaría poder responderle con un mensaje a la altura de su comentario, pero no puedo. En primer lugar porque la que le ha curado de la distimia es, sin duda alguna, Mahalia; y en segundo, porque me ha dejado usted sin palabras.

    Un saludo, y bienvenido.

    By Blogger Danae, at 27/3/06 20:56  

  • Xavie, gracias, pero no. (risas)

    Turn it on and let it go.

    By Blogger Danae, at 27/3/06 20:57  

  • Ya lo hice, danae.

    Escuche con recogimiento casi religioso los dos temas (de los que prefiero sin duda el primero) y envidié, como corresponde, el concepto de música de iglesia que tienen los norteamericanos negros.
    Con esa música, ir a la iglesia un domingo no me parece tan mal...

    Un saludo,
    Xavie

    By Blogger Xavie, at 28/3/06 09:05  

  • Y un poquito de soul. En video esta vez.
    http://rapidshare.de/files/11710422/sam_cooke___jackie_wilson_-_cha_cha_cha__george_klein_show_1958__boogieshuffle.mpeg.html

    By Anonymous Amplifier, at 30/3/06 22:00  

  • Y una coreografia que espero que te aprendas Danae. Yo hare los uh uh uh uuuuh.
    http://rapidshare.de/files/11933412/Martha___The_Vandellas_-_Heatwave__Ready_Steady_Go__65_.mpeg.html


    P.D. Para los que no usais habitualmente rapidshare os aviso que solo se puede bajar una cierta cantidad de MB cada hora.

    By Anonymous Amplifier, at 30/3/06 22:05  

  • Gracias, Amplifier, luego me pongo.

    Un beso.

    By Blogger Danae, at 31/3/06 13:58  

  • This is what I think: The Upper Room

    By Blogger Chus, at 22/9/08 15:19  

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