miércoles, mayo 17, 2006

Fantasmas, de Chuck Palahniuk

Fantasmas
Chuck Palahniuk
Mondadori, 2006

Si hay que reconocerle un mérito al minimalista, post-posmoderno y norteamericano Chuck Palahniuk (Portland, 1962), este es el de haber logrado congregar en torno a su obra a un incondicional y devoto grupo de seguidores. Desde que fuera descubierto gracias al éxito de la adaptación cinematográfica de su primera novela, El club de la lucha (El Aleph, 2003), sus novelas y ensayos son convertidos en obras de culto de forma casi simultánea a su aparición. Un breve vistazo en internet basta para comprobar, por ejemplo, la expectación con la que se esperaba la publicación de Fantasmas, un libro de cuentos camuflado de novela que arranca con el famoso Tripas, un relato cuyo mayor mérito consiste en haber provocado el desmayo a un total de 67 personas a lo largo de uno de los tours de lecturas que acostumbra a realizar el autor.

En Fantasmas el punto de partida es un enigmático anuncio publicado en el periódico: “Abandona tu vida durante tres meses. Desaparece. Deja atrás todo lo que te impide crear esa obra maestra. Deja a tu familia, y tu trabajo y tu casa. Todas las obligaciones. Vive con gente creativa como tú. Alojamiento y comida gratis para aquellos que consigan ser seleccionados. Antes de que sea demasiado tarde. Vive la vida que sueñas”. Un experimento. Sólo que en esta ocasión la idílica villa Diodati resulta ser un lúgubre teatro abandonado y en lugar de Byron o Shelley, los supuestos escritores son un puñado de seres marginales y desesperados, diecisiete fugitivos de sus propias vidas que conforman una especie de Comedia Humana a la manera de Palahniuk. Pronto se hace evidente que ninguno de ellos ha llegado allí con la intención real de escribir, sino de escapar de su infierno particular.

En ese clásico de la literatura de, digamos, horror que es The haunting of Hill House —llevada al cine magistralmente por Robert Wise en 1963— Shirley Jackson ideó también una especie de retiro creativo, en este caso, para superdotados de los poderes extrasensoriales. Exceptuando unos pocos sucesos extraños limitados a puertas que se cierran y se abren sin intervención humana, golpes ensordecedores que sacuden las paredes bien entrada la noche y ráfagas de frío glacial, el auténtico poder de la casa, el auténtico encantamiento, radica en el efecto catártico que infunde en sus habitantes. Los únicos fantasmas, o cuando menos, los más peligrosos, no son sino la proyección de sus propios miedos y, sobre todo, de sus insoportables sentimientos de culpa y sus deseos de autoajusticiarse.

De forma similar a esa casa encantada, el teatro abandonado proporciona el escenario ideal para que cada uno de los aspirantes a escritor destine toda su energía creativa a recrear entre paredes enmoquetadas el infierno del que trataba de escapar, con un villano al que culpar y unas víctimas sin poder alguno sobre sus propias vidas, tal y como exigen los cánones del género. Incapaces de enfrentarse a su propia verdad —“Lo que os detiene aquí es lo que detiene vuestra vida entera”, les dice el malvado señor Whittier— y conscientes de su incapacidad para transformar el horror de sus vidas en productos literarios, se convierten ellos mismos en personajes. Pero hoy en día, no sólo la ficción, sino también la realidad debe someterse a unas reglas narrativas que permitan a sus protagonistas alcanzar esa fama suculenta y efímera que sólo la televisión y el cine pueden proporcionar. Su libertad queda por tanto limitada a la elección del estereotipo para el que resulten ser más aptos, un estereotipo destilado a lo largo de años y años de exposición a esos géneros —autofágicos y pornográficos— que son la telerrealidad y los dramas basados en hechos reales, y que cada vez se ven más obligados, frente a la progresiva inmunización de la audiencia, a subir el listón de la degradación. Es lo que Palahniuk describe como “la cámara, tras la cámara, tras la cámara...”, como si en el final de esa cadena existiera la ilusión de haber accedido a la verdad última. Y aún se podría añadir otra cámara más, una externa al libro, si tenemos en cuenta que Palahniuk tiene vendidos los derechos de todas sus obras para que sean adaptadas al cine.

Este argumento proviene de un proyecto independiente de Palahniuk, en el que los aspirantes a escritor eran originariamente críticos culturales enfrentados a la imposibilidad de crear una sola obra que superara a aquellas que despedazan en sus columnas, y es el hilo central en el que se insertan los 23 cuentos —o relatos, como prefieren llamarlos los editores de Mondadori, que viene a ser lo mismo, pero suena más serio— que componen el libro. En ellos, y precedidos de sendos poemas de rima libre a la manera de los prólogos de las tragedias griegas, cada uno de los protagonistas ofrece el desazonador relato de su vida en el exterior. Con todos los elementos que hacen reconocible su prosa —frases cortas, ágiles, impactantes y sin demasiados aspavientos— Palahniuk nos ofrece una selección de deshechos de la sociedad contemporánea a través de masturbadores extremos, reflexoputas, estafadores de la seguridad social, ricos que viven como mendigos en busca de algo de autenticidad, pornógrafos amateurs o portadores de virus mortíferos. Un retrato alegórico, irónico y por momentos brillante de nuestra propia estupidez.

En Ambición, por ejemplo, un artista alternativo es seleccionado para ocupar el puesto de artista transgresor oficial, para lo cual tiene que asesinar a su predecesor. En Crepúsculo Civil, una mujer comprende que la única manera de encarrilar la sociedad y hacer que ésta se preocupe de las cosas realmente importantes es proporcionarle “un demonio ante el cual definirse”, un terror arbitrario que los una y los iguale. En La caja de pesadillas, uno de los mejores relatos del libro, un extraño artefacto permite a los elegidos captar una brevísima visión de la realidad real, que los conduce de inmediato al colapso vital.

El problema de estos cuentos, a los que hay que reconocer una nada despreciable dosis de humor —y, por supuesto, de sangre espesa y pegajosa—, es que Palahniuk muestra un afán de subversión y una ambición temática que quedan en meros fuegos de artificio. Su principal atractivo es el de hacer accesibles una serie de visiones de la realidad que, sin embargo, otros muchos ya han tratado antes con mayor acierto y profundidad. Es absurdo elevar la obra de Palahniuk —pese al empeño de sus incondicionales— a la altura de un moderno manual de (a)moral contemporánea, por mucho que esté lleno de citas que se presten deliberadamente a ello.

Como dijo Jonathan Franzen, perteneciente también a la llamada Next Generation: “No puedo fingir que estoy subvirtiendo nada, puesto que cualquier lector capaz de descodificar mis mensajes subversivos no necesita oírlos”. O tal vez es eso, que sólo queremos escuchar una y otra vez nuestra propia voz, sumergidos en un eco autocomplaciente.

Ilustración: Manel Vizoso [ click para ampliar ]


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23 Comments:

  • Dios mío, que capacidad de síntesis. Me lo compro.

    By Blogger El Aviador Capotado, at 17/5/06 11:58  

  • Olé. Gracias. Besos

    By Anonymous Amplifier, at 17/5/06 15:18  

  • Te haré caso, para después de los exámenes me lo apunto. Nunca he frecuentado a Palahniuk.

    Será para bien. Seguro.

    Un saludo,
    Xavie

    By Blogger Xavie, at 17/5/06 23:31  

  • Hold the line.

    ¿Acaso doy a entender que recomiendo ese libro? ¿Por qué? He releído el texto un par de vez después de recibir sus comentarios, y no lo entiendo. Algo he hecho mal, sin duda. De hecho veo muchas cosas que están mal, pero justo esa, no la encuentro.

    Es cierto que no la escribí con ánimo de cargarme el libro, la lectura es entretenida e incluso me ha hecho sonreír en más de un momento, pero no me parece, ni muchísimo menos, que sea un artículo imprescindible en la vida de nadie. Creía que había conseguido un texto que contemplara ambas cosas, pero sus comentarios me han hecho ver que no.

    ¿Sería mucho pedir que me señalaran el fallo? ¿Que me dijeran de dónde sale ese "me lo compro", "olé" y el "me lo apunto"? Entiéndanme, me parece fantástico, de verdad, que les haya interesado el libro, pero mi intención era, hasta cierto punto, otra, y me gustaría saber por qué no he conseguido hacerla llegar.

    Un abrazo.

    By Blogger Danae, at 17/5/06 23:51  

  • Pues mire usted, es un autor controvertido y tengo curiosidad. La sinopsis que usted hace de la obra es buena. Llevo tiempo oyendo hablar de este escritor, jamás en un tono templado, las críticas que he leído han sido siempre maniqueas.
    Si he soportado al pasado y aburrido Javier Marías, porobaré con C. Palahniuk.

    Saludos

    By Blogger El Aviador Capotado, at 18/5/06 10:32  

  • Ya ves, querida Danae, cuánta razón tenía Wilde con aquello de "que hablen, aunque sea bien".

    By Blogger innes, at 18/5/06 11:56  

  • Curioso ¿no?... me suele pasar lo mismo.
    Quizás no somos excesivamente contundentes... quizás no decir "este libro es una puta mierda" en el idioma que se usa actualmente en nuestra sociedad, un idioma que ya no entiendo ni intento entender, sea sinónimo de decir que es un buen libro.
    No valen los análisis, ni destacar ciertos aspectos que nos suscitan interés por el motivo que sea... aquí lo único que cuenta es saltar a la yugular de tu enemigo y despedazarle... ese es el idioma actualmente.
    Palahniuk no me entusiasma. Me entretiene y me parece bastante interesante en el planteamiento de sus obras. Pero al final suele decepcionarme.
    En fin... Olé, ¡me lo compro!

    :-)

    By Blogger Portnoy, at 18/5/06 18:58  

  • El Olé es por tu texto, no por el libro. Creo que te expresaste perfectamente. No como yo.

    By Anonymous Amplifier, at 18/5/06 23:46  

  • Y pensandolo un poco mas. En el mundo taurino, el ole no es para el torero que esta haciendo una buena faena?

    Pd. Perdon por el simil y la lentitud de mecanismos

    By Anonymous Amplifier, at 18/5/06 23:55  

  • Gracias por responderme, y gracias Amplifier, tú sabes...

    De todas formas, al margen de casos particulares (no creo que en éste nadie tenga dificultades para captar sutilezas), estoy totalmente de acuerdo con Portnoy. Dices que, tal vez, no somos suficientemente contundentes. Pues sí, es curioso, porque yo creo haberlo sido, y creo haberlo justificado, que es lo realmente importante. Pero sin embargo, yo misma leo ese texto, y, como alguien más me ha dicho, me suena tibio. Y me preocupa, la verdad. Me preocupa que se me esté endureciendo la piel. El libro no me ha parecido "una puta mierda", en parte por los mismos motivos que tú señalas, y en parte porque existen otros que sí me lo parecen y que me sirven de referencia; pero aunque hubiera sido así, no escribiría jamás un texto que se conformara con mensajes tan simples, que parece, cada día más, que son los únicos todo el mundo puede entender.

    El otro día vi Jarhead, de Sam Mendes. No creo que marque un antes y un después en mi vida, pero, francamente, me sorprendió. En una de las escenas de la película, los reclutas acaban de llegar a Irak, y el señor que manda allí (lo siento, no domino los términos jerárquicos del estamento militar) les explica: 1) Quién es el malo, 2) Por qué ellos son los buenos y 3) Que es lo que hay que hacer en esta ocasión para que los buenos ganen a los malos. No hay lugar a la duda, a la reflexión individual... Aquello es una guerra y toda su capacidad cerebral (poca en la mayor parte de los casos, son militares, al fin y al cabo) debe concentrarse en cumplir con su misión. Sin términos medios: si/no, bueno/malo, vivo/muerto. Sólo uno de ellos sabe algo de historia y tiene una idea aproximada de lo que están haciendo exactamente allí. Supongo que imaginan cuál es la reacción de los otros ante un peligro de tales dimensiones, de hecho sólo hay dos opciones posibles: la violencia o la burla.

    A veces pienso que todos, yo también, nos estamos acostumbrando a vivir así.

    En fin, un abrazo.

    By Blogger Danae, at 19/5/06 20:37  

  • Muy bien traído ese comentario a propósito de la crítica literaria, Danae... Pero pienso que, ante el miedo de convertirnos en militares, caemos en el "relativismo de las cosas". Tú sabes, a la crítica le falta militarización: esto es bueno y esto es malo. Y hay que señalarlo con el dedo. Y creo que, cada vez más, lo que no es bueno, es malo. Evidentemente, después de eso, hay que argumentar. A ver: Chejov es bueno; Borges es bueno (joder, endiabladamente bueno); luego, ¿es bueno "Fantasmas"?
    Yo creo que, por lo que dices, no. Y no te preocupes (si es que te preocupa), lo dices.

    By Blogger innes, at 19/5/06 21:43  

  • Esa curiosa - y frecuente -confusión (tomar por elogio lo que no es sino un vituperio relativo) se debe, quizás, a la estructura anticlimática de tu texto. O sea, como escribió Aníbal Núñez:
    "¡Oh, náyade, nereida, ninfa, sirena, tía / buena..."

    By Anonymous Oscuro, at 20/5/06 19:18  

  • Palahniuk es un petardo.

    Un saludo

    Javier

    By Anonymous Anónimo, at 23/5/06 10:43  

  • Javier,

    Si no fuera porque me pedían 6.000 carácteres, yo también lo habría resumido así: un auténtico petardo. Pero en fin, tampoco engaña a nadie que no se quiera dejar engañar.

    Un abrazo.

    By Blogger Danae, at 24/5/06 01:32  

  • Despues de pasearme por el blog, digo que el Murakami de Norwegian Wood es un coñazo y merece la muerte a manos de Yoko por usar ese titulo, y que pese a Fantasmas, Palahniuk mola mil....puedo decir mola mil?

    By Anonymous jordi, at 7/6/06 02:23  

  • Sí, supongo que sí... Lo consultaré.

    Y consultaré también si es admisible acusar a Kanye West de "sablear" a Curtis Mayfield. En fin, se le puede acusar de muchas otras cosas que no vienen al caso ahora, pero no sé si es justificable juzgarlo desde un concepto de autoría que poco tiene que ver con el de la música negra (al menos desde los años 70). Y, esta crítica, ¿hace referencia únicamente al legado de Curtis Mayfield o se hace extensible también al de Aretha, Gil Scott-Heron o Ray Charles, por nombrar otras víctimas de su expolio? Y el resto de artistas negros que también sablean, ¿son también dignos de esta acusación o sólo afecta a Kanye West?

    Me interesa saber qué opinas. Sé que este no es el lugar más adecuado, pero tu fotoblog había llegado al límite de comentarios aceptados.

    Si te interesa, aquí tienes espacio para responderme, y en la barra lateral un link a mi email.

    Un saludo.

    By Blogger Danae, at 7/6/06 11:53  

  • Y, es más, ¿por qué que Madonna sablee a Abba "mola" y que lo haga Kanye West con Curtis Mayfield no? ¿Por que Abba son malos? ¿No es esto algo paradójico? ¿Y acaso nos consideramos a nosotros mismos unos mejores custodios de la herencia de los músicos negros? ¿Más que ellos mismos?

    En fin, lo dicho, aquí espero, en su caso, tu respuesta.

    By Blogger Danae, at 7/6/06 12:21  

  • Por si alguien se había quedado con la intriga, que ya supongo que no, transcribo:

    "no salen publicadas mis contestaciones, una pena..."

    En fin, que no habrá respuesta.

    Y por cierto, añado a la lista a Marvin Gaye, el sample de Distant Lover en Spaceship es sencillamente precioso, lástima que Kanye West rapee tan mal...

    By Blogger Danae, at 7/6/06 19:18  

  • Yo, evidentemente, sí me había quedado con la intriga.
    Gracias.

    By Blogger innes, at 9/6/06 13:39  

  • (Risas) ¿Qué haces tú por aquí?

    By Blogger Danae, at 9/6/06 13:46  

  • Hola
    Tienes un blog súper pleno, yo también tengo un blog sobre fantasmas donde puedes encontrar historias, casos ,etc.

    By Blogger Raisa, at 28/6/06 02:48  

  • Por una vez, y sin que sirva de precedente, te voy a hacer unos comentaruelos de esos de DIÁLOGO INTELECTUARRRRRRL que te molan.

    Vaya por delante que,
    a) hablo des del respeto, el cariño, la admiración,la humildad y el vasallaje.
    o) ahora en serio. Han pasado 4 años desde esto y quizá ya no suscribas el texto. Eso volvería mis comentarios simplemente absurdos. Pero bueno...es lo que tiene la cronología.

    Let's go!

    Lo que creo que pasa con el texto es que dedicas mucha parte de él a analizar su contenido y, tanto por tu tono como por la profundidad de tu análisis (me parece muy interesante el fragmento que va desde "Pero hoy en día, no sólo la ficción" a "adaptadas al cine". Al respecto, te remito a "Eros", de E.F.Porta, que creo que no has leído y te recomiendo NO porque sea mi amigo, jaja, sino porque me parece un libro muy interesante e inteligente. El análisis que hace sobre el show televisivo de Paris Hilton no dice EXACTAMENTE lo mismo que tu pero va en una línea parecida, o, al menos, toca puntos similares. El libro vale la pena. Fin del gran excurso) parece dar la impresión de que el libro contiene "ideas profundas", que trata de "temas importantes"...incluso, aunque ya des del inicio lanzas alguna crítica (el mérito que atribuyes a Palahniuk no es gran cosa literariamente hablando; o "un relato cuyo mayor mérito", ese tampoco es gran cosa), también dejas ir cosas positivas o, como mínimo, ambivalentes (frases "ágiles", "impactantes" y "sin demasiados aspavientos". Eso tiene una lectura positiva y otra negativa, un pelín condescendiente) no es hasta el final cuando realmente te posicionas críticamente hacia el texto, y, aunque queda clara tu opinión, quizá el lector -al menos, este- después de tantas líneas dedicadas al desglose inteligente ya se ha hecho una idea de que el texto vale la pena (al menos, en potencia, en intención: creo que esto sí dices que es así) que cuesta cambiar del todo en un párrafo.
    Yo tampoco creo que todo tenga que ser A o B, ni que haya que ir diciendo "esto es una puta mierda". Pero a veces, creo, hay que ser contundente. Lee, si te apetece, y dame tu opinión -juro replicarte con tranquilidad y humildad, no como hasta ahora, jeje- de la crítica que hice en TBR de "La humillación" de Roth. Quise ser muy contundente porque me pareció necesario, pero espero no haber caído en el aspaviento vacío. Ya me dirás lo que piensas, acepto críticas, lo juro.

    By Anonymous Marc, at 2/12/10 17:49  

  • Por lo demás, está claro, como tú dices, que no vas a decir que un libro "es una puta mierda" cuando hay otros que si lo son en realidad, pongamos por caso, "El código Da Vinci". Pero yo, cuando critico algo, ya suelo partir de la base de que estamos "en otra liga", por decirlo de alguna manera, dentro de la cual sí es una puta mierda (Roth borracho escribe mejor que Brown, pero para ser Roth, es decir, si hablamos de literatura y no de papel de fumar, es muy flojo, sobretodo a nivel de contenido e ideología -en este caso concreto, creo que tiene un papel importante en la valoración-, incluso de forma y estructura, no tanto de prosa) y si lo pienso lo diré, pero espero decirlo con argumentos y si excesivo sensacionalismo.
    Por lo demás, me gusta como escribes. Yo creo que lo hago diferente. Me da la sensación que yo escribo, quizá (al menos algunas partes) para gente que ya ha leído el libro, en el sentido que no me importa destripar finales o no resumir o interpretar argumentos, analizar personajes...cosas, estas dos últimos, que tu haces mucho -y bien-. No sé. Ni mejor ni peor, creo. Simplemente me da que pensar. Quizá tu actitud sea más generosa para con el lector y la idea de difusión y transmisión del texto. No sé.


    Por lo demás, sobre el libro no puedo opinar porque no lo he leído, ni ningún otro del autor. No me llama la atención, y mira que la literatura norteamericana sea probablemente la que más me interese. No sé...creo que no me iba a gustar mucho. Me da un poco de pereza, me da precisamente la sensación que va a ser exactamente lo que tu dices: meros fuegos de artificio. Y eso es lo peor, sobretodo si tocas temas proclives al sensacionalismo, la trivialización y el ridículo.

    Abrazos fuertes, Danae.

    By Anonymous Marc García, at 2/12/10 17:50  

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