jueves, agosto 03, 2006

Nunca me abandones, de Kazuo Ishiguro

Nunca me abandones
Kazuo Ishiguro
Anagrama, 2005

Este es uno de esos libros que habría que leer sin saber absolutamente nada sobre él, sin leer siquiera el texto de la contraportada; sólo de ese modo es posible introducirse en el relato convenientemente. Y lo digo porque me parece evidente que esa era la intención de Ishiguro, aunque las técnicas de márqueting se empeñaran en boicotearlo. Yo, afortunadamente, conseguí esquivarlas, así que el misterio, ese misterio que constituye el eje del libro y que Ishiguro revela con sumo cuidado a lo largo de sus páginas, fue para mi un misterio auténtico, tan opresivo y terrorífico como lo es para Kathy H. y el resto de internos de Hailsham.

Sólo así, sin saber nada, las preguntas pueden surgir en el momento adecuado. Sólo así podemos descubrir por nosotros mismos las piezas que no encajan y descubrir con horror creciente lo que se oculta tras ellas. Porque este libro muy bien podría haber comenzado con un párrafo que nos hiciera entrar en el relato con total conocimiento de lo que está ocurriendo, pero no lo hace. Y eso es significativo. Aparecemos, previa introducción de la protagonista, en un internado lleno de niños (¿Qué hacen allí? ¿Dónde están sus padres?): un perfecto un paraje bucólico (¿Qué hay más allá? ¿Por qué nunca salen?) en el que de vez en cuando aparece la extraña figura de Madame (¿Quién es esa mujer? ¿Por qué la envuelve ese halo de misterio?) para escoger las mejores creaciones artísticas de los niños y llevarlas a La Galería (¿Qué es La Galería? ¿Por qué tienen tanto interés en sus “obras”?).

Todo el libro está lleno de palabras que aparecen de improviso en medio de la apacible convencionalidad del texto: ¿"donaciones"? ¿"completar"? ¿"cuidadora"? Palabras que activan el mismo resorte que esos ruidos extraños que oímos a medianoche desde la habitación en un relato de fantasmas. A la mañana siguiente todo vuelve a la normalidad, pero esos ruidos siguen repiqueteando en nuestra cabeza, advirtiéndonos de que hemos cruzado algún tipo de línea entre la Realidad y la dadilaeR.

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“De todas formas, algo debe de haber sedimentado en tu interior. Algo debes de haber retenido inconscientemente, porque cuando llega un momento como el que he descrito ya hay una parte de ti que ha estado esperando. Tal vez desde una edad muy temprana —los cinco o los seis años— te ha estado sonando en la nuca una especie de susurro: “Algún día, puede que no muy lejano, llegarás a saber lo que se siente”. Así que estás esperando, incluso aunque no lo sepas, esperando a que llegue el momento en que caigas en la cuenta de que eres diferente a ellos; de que hay gente ahí fuera, como Madame, que no te odia ni te desea ningún mal, pero que se estremece ante el mero pensamiento de tu persona (...), y que sienten miedo ante la idea de que tu mano pueda rozar la suya. La primera vez que te ves con los ojos de alguien así, sientes mucho frío. Es como si al pasar por delante de un espejo ante el que pasas todos los días de tu vida reparas de pronto en que el cristal te devuelve algo más que de costumbre, algo turbador y extraño.”

8 Comments:

  • Suena a terror del bueno; desgraciadamente, yo me topé con una crítica diseccionadora que me estropeó el final. Tal vez espere un tiempo antes de cogerlo en la biblioteca, para olvidarlo y leerlo sin conjeturas previas.

    By Blogger solodelibros, at 3/8/06 13:51  

  • Sí, supongo que tiene mucho en común con el género de terror, pero sin embargo, cuando lo has mencionado de forma tan directa, me ha sonado extraño.

    ¿Es "Nunca me abandones" una novela de terror? Sí, es cierto. Sólo que casi más terrorífico que lo que hay fuera, lo es la forma en la que ese terror ha sido asumido por los verdugos y por las propias víctimas, gracias en gran parte a que disponen de un lenguaje eufemístico (las palabras que mencionaba en el post, por ejemplo) y de un procedimiento totalmente aséptico.

    Es un cuento de terror, sí, pero me recuerda a uno de esos en los que el protagonista ha sido derrotado por la experiencia -todavía con más razón en este caso, ya que no hay posibilidad de retorno: no podemos abandonar la casa de campo para volver al bullicio de Londres, porque el terror está fuera y no dentro- y escribe desde el retiro de un psiquiátrico.

    Un saludo.

    P.S. No pretendía que cualquiera que conociera la trama del libro desistiera de su lectura, sólo pretendía advertir a los que aún pudieran evitarlo para añadir un aliciente (importante, creo yo) al libro.

    By Blogger Danae, at 3/8/06 17:48  

  • Desgraciadamente, a mí también me han desvelado a través de varias fuentes parte del secreto de "Nunca me abandones", pero aun así lo tengo en mi lista, y SÉ que me va a gustar. Me gustan las novelas en las que apareces en medio de algún lugar del que no conoces las normas, que no sabes como funciona, y que poco a poco vas descubriendo, si sabes seguir las pistas del autor. Como "El cuento de la criada", de Margaret Atwood. Novelas que son puzzles. Y creo que esta también lo es. ¿Me equivoco?

    By Blogger sfer, at 3/8/06 18:32  

  • Bueno, pero yo creo que aquí se ha olvidado algo fundamental y que nos enseñó Bajtín hace ya bastante tiempo, aquello de que el argumento no es conclusivo. O sea, que da igual.

    By Anonymous Anónimo, at 3/8/06 19:57  

  • Sí, estoy de acuerdo, pero al abrir la primera página de un libro estamos accediendo a implicarnos en un juego que ha creado el autor.

    Aunque la trama de "Vértigo" sea realmente lo de menos, yo no olvidaré jamás la forma en la que viví esa película la primera vez, cuando no sabía lo que Hitchcock tenía preparado.

    No obstante, es cierto que con Hitchcock todas las siguientes se convierten en experiencias igualmente valiosas, lo cual nos indica por un lado que, efectivamente, el interés de sus películas no reside en la trama, y por otro, que es un genio absoluto. Ishiguro, no.

    Por cierto, antes que de contestar a tu comentario he estado curioseando por ahí y he encontrado este interesante post de Portnoy sobre el McGuffin.

    By Blogger Danae, at 3/8/06 20:45  

  • Sfer,

    Sí, en cierto modo es así. El camino que siguen los protagonistas consiste en encajar las piezas para poder comprender. Pero más que de pistas, se trata, como explica el fragmento, de intuiciones, de sensaciones borrosas que una vez cruzada la línea aparecen ante ellos (nosotros) con total nitidez.

    By Blogger Danae, at 3/8/06 20:54  

  • Desde LO que queda del día Ishiguro me parece uno de esos autores que sobrevive incluso a las reseñas más entusiastas.
    Lo leeré.

    By Blogger El Fuego Camina Conmigo, at 4/8/06 05:48  

  • De Kazuo Ishiguro he leído "Cuando fuimos huérfanos", "Los inconsolables" y "Los restos del día". Cada una de ellas me sorprendió por la profundidad psicológica de sus personajes y por la invisibilidad de sus arriesgados recursos narrativos. Sin embargo, leí una reseña de "Nunca me abandones", y la trama que dibujó el comentarista me pareció tan brutal que me siento algo cohibida ante la posibilidad de leerla; siento algo así como cuando uno va a levantar una piedra en el campo con el temor (casi la seguridad) de que hayan debajo repugnantes gusanos. Así que guardaré su lectura para algún momento en que me sienta muy fuerte.
    Saludos.

    By Blogger pieldivina, at 8/8/06 17:44  

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