domingo, mayo 11, 2008

L'Après-midi d'un faune




La siesta de un fauno (Égloga)

EL FAUNO:
¡Estas ninfas quisiera perpetuarlas.
Palpita
su granate ligero, y en el aire dormita
en sopor apretado.

¿Quizá yo un sueño amaba?
Mi duda, en oprimida noche remota, acaba
en más de una sutil rama que bien sería
los bosques mismos, al probar que me ofrecía
como triunfo la falta ideal de las rosas.

Reflexionemos...
¡Si las mujeres que glosas
un deseo figuran de tus sentidos magos!
Se escapa la ilusión de aquellos ojos vagos
y fríos, cual llorosa fuente, de la más casta:
mas la otra, en suspiros, dices tú que contrasta
como brisa del día cálida en tu toisón.
¡Que no! que por la inmóvil y lasa desazón
-el son con la frescura matinal en reyertano
murmura agua que mi flauta no revierta
al otero de acordes rociado; sólo el viento
fuera de los dos tubos pronto a exhalar su aliento
en árida llovizna derrame su conjuro;
es, en la línea tersa del horizonte puro,
el hálito visible y artificial, el vuelo
con que la inspiración ha conquistado el cielo.
Sicilianas orillas de charca soporosa
que al rencor de los soles mi vanidad acosa,
tácita bajo flores de centellas, DECID
«Que yo cortaba juncos vencidos en la lid
por el talento; al oro glauco de las lejanas
verduras consagrando su viña a las fontanas:
Ondea una blancura animal en la siesta:
y que al preludio lento de que nace la fiesta,
vuelo de cisnes, ¡no! de náyades, se esquive
o se sumerja ...»
Fosca, la hora inerte avive
sin decir de qué modo sutil recogerá
hírnenes anhelados por el que busca el LA:
me erguiré firme entonces al inicial fervor,
recto y solo, entre olas antiguas de fulgor,
¡lis! uno de vosotros para la ingenuidad.

Sólo esta nada dócil, oh labios, propalad,
beso que suavemente perfidias asegura,
mi pecho virgen antes, muestra una mordedura
misteriosa, legado de algún augusto diente;
¡y basta! arcano tal buscó por confidente
junco gemelo y vasto que al sol da su tonada:
que, desviando de sí mejilla conturbada,
sueña en un solo lento, tramar en ocasiones
la belleza en redor quizá por confusiones
falsas entre ella misma y nuestra nota pura;
y de lograr, tan alto como el amor fulgura,
desvanecer del sueño sólito de costado
o dorso puro, por mi vista ciega espiado,
una línea vana monótona y sonora.

¡Quiere, pues, instrumento de fugas, turbadora
siringa, florecer en el lago en que aguardas!
Yo, en mi canto engreído, diré fábulas tardas
de las diosas; y, por idólatras pinturas,
a su sombra hurtaré todavía cinturas:
así, cuando a las vides. la claridad exprimo,
por desechar la pena que me conturba, mimo
risas alzo del racimo ya exhausto, al sol, y siento,
cuando a las luminosas pieles filtro mi aliento,
mirando a su trasluz una ávida embriaguez.

¡Oh ninfas, los RECUERDOS unamos otra vez!
«Mis ojos horadando los juncos, cada cuello
inmortal, que en las ondas hundía su destello
y un airado clamor al cielo desataba:
y el espléndido baño de cabellos volaba
entre temblor y claridad ¡oh pedrería!
Corro; cuando a mis pies alternan (se diría
por ser dos, degustando, langorosas, el mal)
dormidas sólo en medio de un abrazo fatal,
las sorprendo sin desenlazarlas, y listo
vuelo al macizo, de fútil sombra malquisto,
de rosas que desecan al sol todo perfume,
en que, como la tarde nuestra lid se resume. »

¡Yo te adoro, coraje de vírgenes, oh gala
feroz del sacro fardo desnudo que resbala
por huir de mi labio fogoso, y como un rayo
zozobra! De la carne misterioso desmayo;
de los pies de la cruel al alma de la buena
que abandona a la vez una inocencia, llena
de loco llanto y menos atristados vapores.
«Mi crimen es haber, tras de humillar temores
traidores desatado el intrincado nido
de besos que los dioses guardaban escondido;
pues yendo apenas a ocultar ardiente risa
tras los pliegues de una sola (sumisa
guardando para que su candidez liviana
se tiñera a la fiel emoción de su hermana
la pequeñuela, ingenua, sin saber de rubor):
ya de mis brazos muertos por incierto temblor,
esta presa, por siempre ingrata, se redime
sin piedad del sollozo de que embriagado vime.»

¡Peor! me arrastrarán otras hacia la vida
por la trenza a los cuernos de mi frente ceñida:
tú sabes mi pasión, que, púrpura y madura
toda granada brota y de abejas murmura;
y nuestra sangre loca por quien asirla quiere,
fluye por el enjambre del amor que no se muere.
Cuando el bosque de oro y cenizas se tiña,
una fiesta se exalta en la muriente viña:
¡Etna! En medio de ti, de Venus alegrado,
en tu lava imprimiendo su cotumo sagrado,
si un sueño triste se oye, si su fulgor se calma,
¡Tengo la reina!
¡Oh cierto castigo...
Pero el alma,
de palabras vacante, y este cuerpo sombrío
tarde sucumben al silencio del estío:
sin más, fuerza es dormir, lejano del rencor,
sobre la arena sitibunda, a mi sabor
la boca abierta al astro de vinos eficaces.

¡Oh par, adiós! la sombra miro a la que tomas.

Stéphane Mallarmé
(Trad. de Otto de Greiff)


Aquí, la adaptación cinematográfica, con un interesante final alternativo.

5 Comments:

  • ¿Has leído Fetasa?

    Cierto que la versión cinematográfica es un giro interesante, pero me pregunto qué criterios usaron para escoger a ese Nureyev, creo que hasta Freddy Mercury lo hizo mejor.

    By Blogger Balcius, at 12/5/08 01:07  

  • ¿Fetasa? Pues no. Es más, no sé qué es. Me ha parecido deducirlo en el Google, entre links a empresa de construmática, pero el resultado era algo confuso.

    Por cierto, el del video es Nureyev, pero el bailarín de la película es un tal George de la Peña interpretando a Nijinski, que fue el creador de la coreografía. A mí si me gustó cómo lo hacía... pero en fin, cuestión de gustos.

    By Blogger Danae, at 12/5/08 12:41  

  • Nijinski, perdona.

    No me refiero a ninguna empresa, sino a la novela de Isaac de Vega, claramente. En internet cualquier palabra que acabe en "-sa" te lleva a una constelación de empresas del ramo. Del que sea.

    Es una novela muy interesante. Hay un viaje, no está claro si dentro de Tenerife, dentro del protagonista o a través de lo irracional, del absurdo que nos habita. Muestra un mundo desprendido de toda cultura, usando una mezcla de símbolos cruzados y sacados de contexto. El mundo de los faunos y las ninfas está presente de una forma muy intensa. La relación entre lo mitológico y lo real es similar a la de lo presente y lo pasado en Pedro Páramo, y su protagonista está en un estado similar toda la novela.

    Te la recomendaría, pero la verdad... también es cuestión de gustos. En su momento era una novela rompedora, ahora sigue estando bien escrita, pero ha perdido su novedad.

    By Blogger Balcius, at 23/5/08 16:20  

  • Casualidades de la vida, descubro este rincón hoy, justo cuando acabo de publicar una entrada al suave y onírico compás del Preludio a La siesta de un fauno, de Debussy. ¡Pequeñas coincidencias!

    By Blogger (*, at 1/6/08 14:58  

  • No sé si sigo sufriendo bruxismo. Mientras ocurre, estoy dormido.

    Saludos.

    By Blogger cronopio, at 21/6/08 00:38  

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